Capacidad calórica de los alimentos

Francisco López Martínez

Moratalla

El calor y la temperatura son dos conceptos diferentes pero estrechamente relacionados. De hecho, aunque ambos fenómenos representan energías diferentes, debido a que en el lenguaje coloquial suelen utilizarse de manera indistinta, el alumnado suele confundirlos. Sin embargo, el alumnado debe desarrollar un lenguaje científico adecuado a su nivel competencial y requisitos de la materia, además, también debe ser capaz de contextualizar las unidades de cada magnitud, instrumental de medida y aplicaciones prácticas.

Con el desarrollo de la práctica el alumnado comprenderá mejor los conceptos de calor, temperatura y energía. Además, comprobará visualmente el poder calórico contenido en distintos tipos de alimentos, circunstancia que incide transversalmente en la asignatura de biología, así como el desarrollo de buenas prácticas alimentarias. Por último, también se trabajarán los cambios de unidades, el material de laboratorio, las medidas de seguridad y buenas prácticas en el mismo.
Debido a los contenidos tratados, la práctica está orientada al alumnado de los últimos cursos de ESO y FP. Sin embargo, debido a su vistosidad puede hacerse accesible a toda la etapa de secundaria.

La práctica está diseñada para una sesión de 55 minutos, pudiendo realizar tantas experiencias como permita el transcurso de la misma.

Se necesitarán los siguientes materiales:
– Agua destilada.
– Distintos alimentos:
o Queso.
o Pan.
o Patatas fritas.
o Gominolas.
o Bollería.
o Pasta.
o Gusanitos.
o Carne (distintos tipos).
o Etc…
En cuanto a los equipos:
– Termómetro.
– Tubos de ensayo.
– Probeta.
– Soporte universal.
– Frasco lavador.
– Asa bacteriológica (o cualquier instrumental metálico que permita acercarlo al fuego sin riesgo de quemarse)
– Mechero Bunsen con trípode y rejilla.

Gafas protectoras.

• Llenar un tubo de ensayo con una cantidad determinada de agua (unos 10 ml).
• Poner el tubo de ensayo sobre el soporte universal ligeramente inclinado.
• Medir la temperatura del agua.
• Cortar y pesar una pequeña porción de cada alimento.
• Unirla el fragmento de alimento en el un extremo del asa bacteriológica.
• Acercar el alimento al mechero Bunsen hasta que comience a arder, en ese momento colocar debajo del tubo de ensayo (a una distancia prudencial de un centímetro).

• Cuando termine de arder, medir de nuevo la temperatura del agua.
• Registrar los datos en una tabla.
• Repetir con todos los alimentos que sea posible siguiendo el mismo procedimiento.

Toda la comida quemada puede ser depositada en el contenedor de basura habitual y, el agua de los tubos de ensayo, vertida por el fregadero.

Cidead (2010). Física y Química 3º ESO. Instituto Superior de Formación y Recursos en Red para el profesorado del Ministerio de Educación, Política Social y Deporte.

Santillana (2015). FISICA Y QUIMICA SERIE INVESTIGA 3 ESO SABER HACER. 288 pp.

Imágenes de la práctica

Vídeo de la práctica

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